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Enfermero que murió infectado por coronavirus trabajaba con mascarilla remendada – Barranquilla – Colombia



La muerte de Fabián Palacios Pulido, de 48 años de edad, parecía estar cantada. El auxiliar de enfermería y líder sindical de Barranquilla,   sepultado este miércoles víctima del coronavirus, había denunciado, hace menos de un mes, que estaba trabajando sin las más mínimas protección, pese a estar en la primera línea de riesgo.

“Trabajó hasta el último día con un tapabocas remendado”, denunció Ana Elsy Contreras, compañera de Palacios desde hace 13 años y con quien deja un hijo de ocho años de edad, quien asegura que además le tocaba esperar hasta tres meses para el pago del sueldo, “ahora le debían como tres salarios. No era fácil”.

Palacios trabajaba en el Hospital Mental de Barranquilla (Cari Mental), era dirigente de la Asociación Nacional Sindical de Trabajadores y Servidores Públicos de la Salud (Anthoc), seccional Atlántico, y el pasado 13 de abril denunció ante los medios de comunicación, sobre la falta de condiciones, de él y compañeros, para trabajar y evitar contagiarse de coronavirus en el centro hospitalario.

En la entrevista al periodista Jorge Castro del Noticiero 1 CM&, el pasado 13 de abril, denunció que solo les daban un tapabocas al mes, que debían lavar y mantener. “Tengo que lavarla cada día en vapor, pero como lo ven, esto se revienta y tiene uno que estar enmendandola para poder tenerla”, dijo al mostrar ante la cámara el mal estado de la mascarilla.

Tengo que lavarla cada día en vapor, pero como lo ven, esto se revienta y tiene uno que estar enmendandola para poder tenerla

Palacios era uno de los trabajadores que prestaba sus servicios al Cari Mental a través de una cooperativa, es decir estaba subcontratado por la empresa Asauinsa S.A. En las denuncias que hizo, como líder sindicalistas, aseguró que entre la ARL y el Gobierno se ‘tiraban la pelota’ sobre la entrega de implementos de bioseguridad para los trabajadores de la salud.

“Sabemos que la ARL dijeron que si alguno de nosotros, nos enfermamos o nos contagiamos con el Covid-19 eso no sería una enfermedad
profesional sino una enfermedad común”, dijo en la entrevista.

Fabián Palacio es recordado por sus compañeros de trabajo.

Los primeros síntomas del coronavirus  los presentó el pasado 30 de mayo. Su esposa recuerda que él hizo un turno de 24 horas, y le contó que habían estado muy mal.
 No volvió asistir al trabajo, estuvo tres días en la casa, hasta que su condición comenzó a empeorar y fue llevado a la clínica Murillo, en el sur de Barranquilla, porque tenía dificultades para respirar. El diagnóstico fue neumonía. “Él era un hombre sano, no sufría de nada”, sostuvo ella.

Ese fue el último día que lo alcanzó a vez con vida, pese a que  esperaba el reporte diario de los médicos.  No la dejaban pasar al lugar donde permanecía Fabián  bajo observación, por los controles de bioseguridad. “Les rogué me lo dejaran verlo, con toda la protección, así fuera desde lejos, pero nunca me lo permitieron”, aseguró Elsy Contreras.

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El pasado martes le dieron la triste noticia que Fabián había muerto víctima del virus. El miércoles fue sepultado, en medio del rechazo de sus compañeros de sindicato que fueron testigos de las denuncias que él hizo, cuando reclamaba las medidas de protección.

“Durante su vida laboral se destacó como un luchador en la defensa de los derechos de los trabajadores, las entidades y recursos públicos, confrontando de manera decidida el nefasto modelo mercantilista de salud impuesto a los colombianos, siendo dirigente sindical de Anthoc en sus diferentes estructuras Departamental Atlántico, Distrital Barranquilla y en la Comisión Nacional de Reclamos de la Junta Directiva Nacional del sindicato”, subraya en una comunicación de la junta directiva nacional de Anthoc.

El presidente de Anthoc en el Atlántico, Heriberto Tovar, sostuvo que en estos momentos cinco de los compañeros de Fabián Palacio están contagiados. Ya uno salió de cuidados intensivos y cuatro están en sus casas por ser pacientes asintomáticos.

“La prueba del coronavirus me salió negativa, pero a mi hijo y la otra persona que vive en la casa no se la hicieron”, señaló Ana Elsy Contreras, quien hasta el momento no ha recibido ninguna llamada de la empresa para la que trabajaba su Fabian, ni del hospital y menos de la Secretaria de Salud y en estos momentos ni ella ni su hijo saben que harán. Quedaron solos.

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Leonardo Herrera Delgans
Corresponsal de EL TIEMPO Barranquilla
Escríbeme a leoher@eltiempo.com
En Twitter: @leoher69

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